El Momento que Definió a un Pueblo
Pocos eventos en la Biblia hebrea tienen el peso del cruce del Mar Rojo. Narrado en Éxodo 14–15, representa el acto culminante de la historia del Éxodo: el instante en que la liberación prometida a través de Las Diez Plagas de Egipto y sellada en La Pascua se volvió irreversible. Un pueblo entero, recién liberado de generaciones de esclavitud, se encontró acorralado entre el ejército avanzante del faraón y una masa de agua infranqueable. Lo que sucedió a continuación, según las Escrituras, fue una intervención divina de proporciones cósmicas.
El Relato en el Éxodo
Tras El Éxodo de Egipto, el faraón cambió de parecer. Movilizó sus carros y caballería y persiguió a los israelitas hasta la orilla del mar, identificado en hebreo como Yam Suph, traducido tradicionalmente como "Mar Rojo", aunque algunos estudiosos sugieren que podría referirse a un cuerpo de agua pantanoso más al norte. Los israelitas, al ver las fuerzas egipcias acercándose, clamaron aterrorizados. Moisés les respondió con palabras que han resonado a través de los siglos: «No temáis. Estad firmes y veréis la salvación que el Señor hará hoy por vosotros.»
«El Señor peleará por vosotros, y vosotros estaréis tranquilos.» — Éxodo 14:14
Dios ordenó a Moisés que extendiera su vara sobre las aguas. Un fuerte viento del este sopló durante toda la noche y el mar se dividió. Las aguas se levantaron como muros a ambos lados mientras los israelitas cruzaban sobre tierra seca. Cuando el ejército egipcio intentó seguirlos, las ruedas de sus carros se atascaron. Moisés volvió a extender su mano y las aguas regresaron, engullendo por completo a las fuerzas del faraón. La amenaza había desaparecido. El pueblo era libre.
El Cántico del Mar
La respuesta inmediata de los israelitas no fue el silencio, sino el canto. Éxodo 15 preserva uno de los poemas más antiguos de toda la Biblia, conocido como el Cántico del Mar o el Cántico de Moisés. Se abre con un estallido de alabanza — «Cantaré al Señor, porque se ha cubierto de gloria» — y narra la victoria en versos vívidos y triunfales. Miriam, hermana de Moisés y de Aarón, condujo a las mujeres en una danza con panderetas, entonando su propio estribillo. Es un momento de alegría comunitaria pura en una narrativa marcada, por lo demás, por la dificultad y la queja.
Legado y Significado
El cruce del Mar Rojo se convirtió en la memoria fundacional de la identidad israelita. A lo largo de toda la Biblia hebrea, profetas y salmistas vuelven a él una y otra vez como prueba definitiva del poder y la fidelidad de Dios. Moldeó la teología de la liberación que recorre Isaías, los Salmos y mucho más allá. En la tradición cristiana, los primeros teólogos interpretaron el cruce como una prefiguración del bautismo: el paso a través del agua como transición de la esclavitud a una vida nueva. En la liturgia judía, el acontecimiento se recuerda diariamente en la oración y anualmente en la Pascua. A través de ambas tradiciones, la imagen de las murallas de agua y un pueblo caminando entre ellas sobre tierra seca no ha perdido nada de su fuerza.