¿Quién fue Booz?
Booz era un próspero agricultor y terrateniente de Belén, perteneciente a la tribu de Judá. El libro de Rut lo presenta como pariente de Elimélec, el difunto esposo de Noemí, lo que lo situaba dentro del círculo de quienes podían actuar como go'el — el pariente redentor — conforme a la ley israelita. Pero más allá de su riqueza, el texto se detiene a establecer algo más valioso: su carácter. Se le describe no solo como hombre de posibles, sino como hombre de hayil, palabra hebrea que evoca valentía, virtud y excelencia moral.
Su linaje, según la genealogía al final del libro de Rut y confirmada en el Evangelio de Mateo, se remonta a Salmón y Rajab — la misma Rajab que escondió a los espías en Jericó. Esta ascendencia, que es en sí misma una historia de extranjeros acogidos en Israel, añade una resonancia silenciosa a la manera en que Booz trataría más tarde a otra mujer foránea que buscaba refugio.
Booz y Rut: La Historia
El encuentro entre Booz y Rut comienza con el espigueo. Rut, viuda moabita que había acompañado a su suegra Noemí de regreso a Belén, salió a recoger las espigas que dejaban los segadores — un derecho que la ley mosaica concedía a los pobres. Y sucedió, como dice el texto con deliberada sencillez, que llegó a la parte del campo que pertenecía a Booz.
Cuando Booz llegó y la vio, no se limitó a tolerarla. Ordenó a sus trabajadores que dejaran espigas extra para ella, le ofreció agua y comida, y se aseguró de que nadie la molestara. Cuando Rut le preguntó por qué mostraba tanta bondad con una extranjera, su respuesta fue directa: había escuchado hablar de su lealtad hacia Noemí, de cómo había dejado a su propio pueblo y a sus propios dioses para seguir a su suegra hacia un futuro incierto.
"Que el Señor te recompense por lo que has hecho. Que el Señor, Dios de Israel, bajo cuyas alas has venido a refugiarte, te lo pague con creces." — Rut 2:12
La relación se fue estrechando durante la temporada de cosecha. Siguiendo el consejo de Noemí, Rut se acercó a Booz en la era durante la noche, descubrió sus pies y se acostó junto a él — un gesto entendido en aquel contexto como una petición formal de que asumiera el papel de pariente redentor. Booz respondió con honor. Reconoció que existía un pariente más cercano con derecho preferente, trató el asunto legalmente a la mañana siguiente en la puerta de la ciudad, y cuando ese hombre renunció a su derecho, Booz adquirió formalmente las tierras de Elimélec y tomó a Rut como esposa.
El Papel del Pariente Redentor
La institución legal y cultural en el corazón de esta historia es la del go'el. Según la costumbre israelita, un pariente varón cercano tenía la responsabilidad de redimir las tierras vendidas por un familiar en apuros y, en ciertos casos, de casarse con la viuda para preservar el nombre y la herencia de la familia. Era un deber, pero también una elección — el pariente más cercano en la historia de Rut declinó, y ninguna ley podía obligarle. La disposición de Booz a actuar no fue, por tanto, mero cumplimiento legal. Fue generosidad.
Este concepto de redención — alguien capaz y dispuesto a restaurar lo que se había perdido — se convertiría más tarde en una imagen central de la teología cristiana, aplicada a la misión de Jesús de Nazaret como redentor de la humanidad.
Legado y Significado
Booz y Rut se convirtieron en bisabuelos del rey David, uno de los personajes más trascendentes de toda la Escritura. Ese linaje se extiende aún más: el Evangelio de Mateo sitúa a Booz explícitamente en la genealogía de Jesús de Nazaret. Un agricultor de Belén que mostró bondad hacia una viuda moabita ocupa así, en la tradición cristiana, un lugar en la línea ancestral directa del Mesías.
Dentro de la Biblia hebrea, Booz representa el modelo de quien vive la ley desde adentro hacia afuera — no como obligación sino como genuino cuidado por los vulnerables. Su historia, compacta y precisa en los cuatro capítulos del libro de Rut, lo ha convertido en uno de los personajes secundarios más admirados de toda la literatura bíblica.